12.12.05

yo soy otro

Yo soy otro. Acabo de recordar esa frase, y recién hoy, que miro una fotografía, entiendo lo que esto quiere decir. O lo que para mí quiere decir, que es como decir, lo que yo quiero que diga…



Al mirar esa foto, en que un cielo azul oscuro pero muy luminoso, junto a una arena seca y distante, enmarcan la sonrisa de una mujer a la que amo con pasión, con dulce y poderosa pasión, que me mira y sonríe…



Y al mirar esa foto, me miro a mí. La miro a ella. Recuerdo como nos conocimos. Cómo nos buscamos. Como nos arrojamos suavemente, delicadamente, a la aventura de encontrarnos. Y lo conseguimos. A pesar de las heridas, de la absorbente y enajenada vida de los días en que todo menos lo que queremos nos ocupa y nos perturba. A pesar de eso nos encontramos.



Como primer acto de magia inventamos un espacio inexistente para encontrarnos, porque así lo queríamos. Y nos encerramos pequeños ratos en universos que cada vez más estaban delimitados por aquello que nos importa, que nos pasa, que amamos, tememos, gozamos y odiamos… y nos fuimos acercando.



Nos acercamos cada vez más desde el encuentro. Porque en ese universo cada vez nos sentimos más cómodos, más a gusto. Compartiendo caricias, bellas miradas, nerviosas y torpes al principio… y también historias, de familia, de vida, de sueños, de miedos… y eso nos siguió acercando, porque en esas cosas comenzamos a descubrirnos. Poco a poco, a pesar de la fuerte intuición, fuimos descubriendo quiénes éramos, y a esa altura ya nos mirábamos no sólo con deseo (que no es poca cosa) sino también con admiración, con cariño, con confianza… cuando comenzamos a descubrirnos, fuimos corroborando lo que la esperanza nos decía, lo que la confianza nos mostraba, lo que el fondo ya sabíamos… que nos amábamos.



Y amando, en el delicioso y sagrado ejercicio de perderse un poco, de la petitte mort, de dejarse caer y recibir al otro… me doy cuenta que al verme, al ver la foto en que tú que me miras como jamás me podría haber sentido mirado, yo, soy otro. Otro para mí. Un extraño que viviendo mi vida comienza a ser capaz de vivir lo que yo ya no soñaba, lo que yo ya había abandonado a las fantasías adolescentes…



Domingo 12 de diciembre de 2005

4.9.05

Soñando despierto

El 24 de noviembre de 2004 desperté sobresaltado. Entre sábanas dolidas de sentirme caer, encontré una imagen que cautivó mi esperanza. Una hermosa mujer encantaba al durmiente con una armonía, plenitud y cariño que éste ya no creía posible conocer.

Me levanté conmocionado por las caricias áun presentes en mi piel, hechas por una mujer que hasta entonces sólo había anhelado con un silencio tan secreto que yo mismo no me lo había reconocido.

Caminé flotando, con la cabeza queriendo volver al sueño cuando me encontré con ella en un espacio irreal. En éxtasis aún me atreví a decirle -soñé contigo- y sus hermosos ojos, osados e infinitos, me preguntaron -¿dormido o despierto?- fue entonces que decidí resolver su pregunta, abrir bien los ojos y seguir soñando.

27.8.05

"mójate, mójate, para que florezcas..."




Ayer visité a mi abuela Flora, y al verme esperándola bajo la lluvia para que me abriera la puerta dijo "mójate, mójate, para que florezcas"
Más tarde, sentados frente a un pan tostado con mantequilla y una taza de té recién remojado, la escuchaba recordar sus días de infancia, su primer amor, su vida, sus hijos, hermanos, padres, abuelos.... y de pronto sola se dió cuenta, al mirarme, al pensar en mi madre, mis hermanos, primos, tíos, al ver a su familia, que ella misma había florecido

15.1.05

¿Tiene corazón este camino?




ANTES DE EMBARCARTE EN CUALQUIER CAMINO TIENES QUE HACER LA PREGUNTA: ¿TIENE CORAZÓN ESTE CAMINO?. SI LA RESPUESTA ES "NO", TU MISMO LO SABRÁS, Y DEBERÁS ENTONCES ESCOGER OTRO CAMINO

pero ¿cómo sé de seguro si un camino tiene corazón o no?

CUALQUIERA PUEDE SABERLO. EL PROBLEMA ES QUE NADIE SE HACE LA PREGUNTA, Y CUANDO UNO POR FIN SE DA CUENTA DE QUE HA TOMADO EL CAMINO SIN CORAZÓN, EL CAMINO ESTÁ APUNTO DE MATARLO

PARA ESCOGER UN CAMINO DEBES ESTAR LIBRE DE MIEDO Y DE AMBICIÓN