No tengo ánimo de andar por ahí diciendo cómo son las cosas... y me doy cuenta que suelo hablar o escribir de ese modo... espero sepan perdonarme, si es que me excuso por anticipado.. porque siento la necesidad de contar lo que estoy pensando... y es que hoy me parece que cuando vivimos tiempos duros, si no le encontramos algún sentido, es en vano. Hoy para mi, el sentido de lo que nos ha pasado es aprender, humildemente reconocer en lo que nos pasa "mensajes". No de una mente superior mensajera, ni de un destino que nos indica un camino... la verdad no sé y no pretendo entender su origen.
Aunque suene irracional, siento que la vida me está indicando que ponga una atención diferente en las cosas que hago. Que no desplace lo importante por lo urgente. Que no me pierda en la multitud. Que sea como de verdad soy, y que mire a mi alrededor con una mirada más auténtica, más similar a la que tuve en la infancia. Que sea más humilde, que confíe más...
Por eso hoy estoy contento. Porque comienzo a recuperar la vista, el sentido, una conexión con el mundo que sentía marchita. Tengo un hijo extraordinario, que con su maravillosa existencia me ha dado tanto como espero haberle dado yo a él. Su madre, mi compañera, mi amiga, mi amante, la primera habitante de mi planeta que encontré en estas tierras, es una mujer fantástica, llena de dulzura, de fuerza, de amistad, de lucidez y magia... aquel fantástico ser me ama y me ha buscado y elegido para que sea yo su compañero, y juntos hemos construido algo sensacional, que supera mis más idealizadas fantasías de mi romanticismo adolescente, y ¡es real!... y sigue creciendo. Desde Diciembre crece en su hermoso vientre una inquieta y chispeante semilla, que llena nuestras almas de ilusiones y que hemos querido llamar Tania. Con ella nuestra familia esta completa y nuestra dicha también.
Quiero Festejar por ello!!