8.4.11

Madre Flor


Nació como una flor corriente. De aquellas que muchos pisan sin ver, que de tan comunes ya no se ven. Una flor frágil en medio de la brutalidad del mundo, como un testimonio del milagro de la vida.
Creció con fuerza y dignidad, como demandando el espacio que le había de ganar a la nada. Y se agarró fuerte, y a pesar de los golpes, echó raíces, que siguen creciendo. Y tejió un jardín, una extensa madeja de verde, confundida entre las flores que de su simiente pudieron surgir, y construyó un mundo, entre el cielo y la tierra, donde contemplar las aves, oir su canto y bailar con el viento. Y con ellas cantó y voló en sus canciones a la vida que soñó, confundiendo como en un tango, la fiesta de un baile y la dureza de la pobreza. Hoy sus ojos apuntan al cielo, y su boca llaman las gotas de lluvia que calmarán su sed, y le darán al fin la fuerza para elevarse sobre su jardín en las alas de un jilguero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que hermosa descripción. Yo creo que a ella le encantaría leer esto de su propia vida.
un besito
M

Anónimo dijo...

y la vida continùa...las semillas que ella sembrò continuaràn a germinar con la fuerza que ella les impulsò...
mis cariños
gg